Gracias, Sombra, por tus años de compañía. Viniste a punto de iniciar esa lucha contra la enfermedad que ningún perro de esa o cualquier edad debería sufrir, pero la superaste para ayudar a tu compañero Rover a evitar la soledad, para disfrutar con nosotros cada día, cada hora, cada segundo de tu tiempo. Ahora echaremos de menos tus ladridos, pero no por ello los olvidaremos. Gracias Sombra, por enseñarnos lo que es vivir.
Relatos de poca tinta
En este blog tengo la intención de publicar los micro relatos que yo escriba. No tengo pensado enfocarme en ningún público específico, sólo en aquel que disfrute de mis historias. La finalidad de este blog es de mero entreteniento. Instagram: https://www.instagram.com/relatos_de_poca_tinta/?hl=es
miércoles, 11 de mayo de 2022
martes, 8 de marzo de 2022
El progreso que perdimos:
Es increíble pensar en lo que se ha perdido la humanidad por no haberle dado voz a la mujer desde el primer día de nuestra existencia. Cuantas enfermedades habrían obtenido cura, de cuantas obras se habría beneficiado la literatura, cuantas canciones habríamos escuchado si nadie hubiese decidido que el papel del sexo femenino debía limitarse a servir al hombre. Tan solo pensar en cuantos años de progreso habrá pérdido la humanidad por tan estúpido razonamiento le da sentido a este día en donde se lucha por dar voz a las mujeres que aún no la tienen.
viernes, 28 de enero de 2022
Cuando veamos mascarillas en las películas:
Cuando vayamos al cine, y al ver una película los actores lleven mascarilla sin que a nadie le llame la atención, será cuando habremos asumido la covid como parte de nuestras vidas. Ya no lo veremos como una epidemia pasajera, ni nos dará miedo como si fuera el fin del mundo. Lo veremos como vemos un fenómeno climático. Algo que, al igual que una tempestad, hace daño, pero que no buscamos evitar, simplemente minimizar su impacto. Quizás entonces luchemos de verdad por reducir los daños, aunque bueno, siempre hay insensatos que se meten en los huracanes.
lunes, 6 de diciembre de 2021
El último libro:
Así como en la historia de las mil y una noches el noble se acuesta cada día a la espera de escuchar el final de un cuento, cualquier amante de la lectura siempre tiene la mente en la mitad de una historia, a la espera de sumergirse en ella en su próximo momento libre. Sin embargo, esto puede llevar a una preocupación. Por pura estadística, aquellos que lean habitualmente morirán con un libro a mitad. Aunque termine mil libros el mil y uno quedará a mitad. Es triste saber que siempre habrá un último libro, pero es desesperante pensar que se quedará a medias.
miércoles, 3 de noviembre de 2021
El hombre al que el diablo no pudo estafar:
Era notable el contraste entre vendedor y cliente. El primero era ni más ni menos que el diablo, el rey del infierno de maléfico rostro observando a su víctima. Por su parte, el cliente era un afable anciano que miraba al demonio con una sincera sonrisa. El vendedor le pasó al viejo el contrato. No pudo evitar reír mientras le veía leerlo con detenimiento. Finalmente se lo devolvió con una firma, agradeciendo la oferta. El dueño del inframundo soltó una carcajada mientras cumplía el trato, cinco minutos para hablar con su difunta esposa. El precio, su propia vida. La anciana apareció en la sala. Marido y mujer se abrazaron entre lágrimas mientras el diablo contaba el tiempo. Con los cinco minutos terminados justos y si dejar que terminarán la conversación dijo:
-Bueno vejestorio, ya es hora de irnos.
-Muchas gracias, pero si no le importa me quedaré aquí.
-Creo que no has entendido el trato amigo mío.
-Bueno, solo decía que el precio sería mi vida. Ahora que los dos estamos muertos no hay ningún problema con que pasemos juntos la eternidad ¿no?
El diablo se dio cuenta, le habían engañado, de forma increíblemente sencilla.
-¿Cómo es posible? He engañado a reyes y tiranos. A ladrones y asesinos. El más ingenioso estafador intentó engañarme y de nada le sirvió ¿cómo lo has logrado?
-Bueno, igual es porque nunca intenté engañarte
domingo, 17 de octubre de 2021
Tiempo:
No hay joya más valiosa que el tiempo. El oro y los diamantes serán caros y bellos, pero hay una diferencia clave: podemos recuperarlos una vez perdidos. En cambio, cada segundo que gastas es un segundo que no volverás a poseer. No todo el mundo sabe apreciar eso, lo que les lleva a derrochar este valioso recurso. En el otro extremo encontramos a los que se percatan del valor del tiempo, pero la preocupación por el día en el que se le acabe les impide aprovecharlo. Por eso creo que no hemos de malgastar ningún segundo, pero sí disfrutarlos todos.
lunes, 18 de enero de 2021
El ladrón de conocimientos:
Los ladrones tenemos fama de avariciosos, egoístas y de no preocuparnos por otra cosa que no sea el dinero. No lo desmentiré, aunque quizás yo sea algo distinto. No es que no sea avaricioso ni egoísta, pero el dinero me importa más bien poco. A mí lo que me interesan son los conocimientos. Un pedazo de papel con la cara de algún personaje histórico en él tiene el valor que le damos. En cambio, el conocimiento siempre prevalecerá, y aún en las mayores crisis nunca perderá importancia. Quizás algún día la gente dejará de lado el dinero y le dará al conocimiento el valor que merece. Sería un fastidio, pues tendría que actualizar mis métodos. Actualmente, es fácil robar conocimientos porque nadie los echa en falta.