jueves, 4 de junio de 2020

El sendero:

El viajero comenzó a recorrer aquel sendero. Al principio no prestó gran atención a lo que ocurría a su alrededor, ignorando completamente la flora y la fauna. Pero en un momento dado empezó a asombrarse de hasta el más mínimo detalle del entorno. Todo aquello que veía por primera vez, por simple que fuera, merecía la más detallada observación. Conforme seguía el camino ese interés se fue mitigando, aunque en algunos momentos se reavivaba  y manifestaba como en la primera ocasión. 

Una característica del sendero es que cada vez era más complicado. La cuesta iba haciéndose más empinada, el suelo más accidentado y cada poco tiempo el camino se dividía en dos o más, obligando al viajero a pararse a pensar un rato cuál era la mejor opción. No obstante, conforme el sendero se endurecía también lo hacía el viajero, que aprendía de cada obstáculo para superar más fácilmente el siguiente. Con mucho esfuerzo, el viajero lograba sobreponerse a todas las dificultades que se le presentaban, hasta llegar al tramo final, que paradójicamente fue el más costoso pese a que era también el más sencillo. Ya no había tantas bifurcaciones y el suelo era más llano, pero había un inconveniente, y ese era el agotamiento del viajero. Sus fuerzas habían disminuido a causa de todo el esfuerzo realizado. Había olvidado gran parte de los conocimientos que había adquirido durante la marcha. Incluso le costaba maravillarse ante la belleza del paisaje. Mas no por ello se rindió. Sus fuerzas se habían agotado, pero no desaparecido, pues era un hombre fuerte. Le costaba encontrar el conocimiento, pero seguía poseyéndolo, pues era un hombre sabio. No le era fácil apreciar la belleza del paisaje, pero aún podía hacerlo, pues era un hombre capaz de amar. Y al final, todo su esfuerzo dio sus frutos, y pudo llegar a la cima de la montaña, completando aquel extraño sendero comúnmente llamado vida.



2 comentarios:

  1. Maravilloso relato:
    Me evoca a mis paseos por Hoz de Jaca.
    Muchas gracias

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias a ti por tu comentario, me alegra que te guste el relato.

    ResponderEliminar