martes, 10 de noviembre de 2020

El pintor ciego:

Hace ya años que perdí la vista por aquella cruel enfermedad. Si algo aprendí de ello es la ironía del destino, pues sólo en un chiste de humor negro un pintor perdería la vista. Posiblemente lo que más me afectó fue el ya no poder dibujar, algo que había estado presente en mi vida desde siempre. No hay nada más duro que perder algo que siempre ha estado allí, al punto que ha pasado a formar parte de ti. Sin embargo, hay algo que sí que aprendí de esta experiencia, y es apreciar lo que se tiene. Es curioso cómo los seres humanos solo sabemos apreciar lo imprescindible hasta que lo perdemos. Yo recibí tarde esa enseñanza, pues poco le queda por apreciar a este solitario y viejo artista. Por ello, mi consejo hacia cualquiera que esté dispuesto a escucharlo es apreciar todo lo que se tiene como si fuera a desaparecer en el siguiente instante, pues nunca sabes si de verdad lo hará.


No hay comentarios:

Publicar un comentario