sábado, 12 de septiembre de 2020

Máscaras:

Ya hacía décadas desde que las máscaras se habían popularizado, y ya no había quien no las usara. Todo empezó con el auge de las redes sociales. Estas habían nacido con el fin de que la gente pudiera compartir su vida con un grupo de seguidores. Sin embargo, muchos comenzaron a obsesionarse con no ser lo suficientemente interesantes para sus seguidores. Las máscaras no solo te dan una cara nueva, cambian tu personalidad y ocultan quién eres. Lo que nació como una forma de ganar seguidores acabó por convertirse en parte de nuestra vida. Ahora todos la llevan, tanto en las redes como en la vida real. Los criminales ahora pueden campar a sus anchas, ya que un cambio de máscara es suficiente como para limpiar cualquier pista sobre ellos. Ya no existen los amigos, es imposible saber de quién fiarse. Los bulos corren como la pólvora, por las facilidades para mentir. Las máscaras nos han quitado la seguridad, la amistad y la verdad, pero, por encima de todo, nos han quitado nuestra identidad.

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