jueves, 22 de octubre de 2020

Los cuatro jinetes:

Los cuatro Jinetes del Apocalipsis sembraban el caos a sus anchas. Lideraba el jinete de la conquista a lomos de su caballo blanco y portando un arco dorado. Su semblante recordaba al de un ladrón, desconfiado y de mirada aguda. Después cabalgaba el jinete de la guerra en su corcel rojo como la sangre, al tiempo que blandía su espada de acero. Un gigantesco casco ocultaba por completo su rostro. El tercero era el jinete del hambre, subido a un caballo negro, que era igual de delgado que su maestro, fácilmente confundible con una víbora. Al final, el jinete de la muerte cabalgaba su caballo amarillo. El jinete vestía un singular ropaje similar al que llevaron los médicos de la peste negra, con la diferencia de que era de un impoluto color blanco. Nadie escapaba de los jinetes, que lo destruían todo a su paso, conscientes de que nada podría pararles. Y entonces la paloma blanca se posó delante de ellos. Los cuatro se asustaron y con razón, pues sabían quien era aquel ser. El bello pájaro se convirtió en la figura de un caballero de resplandeciente armadura dorada. Antes de que los jinetes pudieran huir, el guerrero de la paz desenvainó su espada y acabó con los cuatro enemigos sin compasión. Con la tarea completa, se alejó, volando, aunque con tristeza, sabiendo que no tardarían en renacer.


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